martes, 10 de mayo de 2016

ENSALADA CAMPERA PASO A PASO

Esta receta la tengo pendiente, como tantas otras, desde hace tiempo. Y el domingo me animé a hacerla. Tenía varias recetas guardadas pero al final me decanté por la de www.marialunarillos.com aunque con unos cuantos retoques.
En esta época ya apetecen platos más frescos y no tan pesados.
El resultado nos ha encantado y, sin duda, la repetiré.
He de decir que la vinagreta le da un toque fantástico. La ensalada está buenísima con ella.

En sí misma es una ensalada de patata con bonito, aceitunas, huevo cocido... En principio parecería que vamos a hacer una ensaladilla pero en vez de mayonesa lleva una vinagreta.
También se le puede añadir ingredientes al gusto como tomate, pepino, judías verdes redondas... Pero yo he optado por la versión más tradicional.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

Receta base:

3 o 4 patatas grandes
1 lata de bonito del norte en aceite de oliva
Una bolsita de aceitunas verdes deshuesadas
3 huevos camperos cocidos
Sal

Para la vinagreta:

Medio pimiento verde italiano
Medio pimiento rojo italiano
1/2 cebolleta
120 ml. de aceite de oliva virgen
40 ml. de vinagre blanco
1 cucharadita de sal



En primer lugar empezamos haciendo la vinagreta.
Picamos el pimiento verde en cuadraditos pequeñitos. Hacemos lo mismo con el pimiento rojo y con la cebolleta. Los metemos en un bol.
Ahora mezclamos el vinagre, el aceite y la sal en un vaso y vertemos en el bol. Mezclamos todo y reservamos.



Ponemos a cocer las patatas en una olla con agua fría y sal, pero con piel, así se desharán menos y no absorven agua. Las tendremos sobre 20 o 30 minutos dependiendo del tamaño de las patatas. Pasado este tiempo se pinchan con un cuchillo, y si sale sin hacer resistencia, es que están hechas.
Dejamos enfriar completamente sin quitarles la piel.
Mientras cocemos las patatas ponemos también los huevos a cocer con un poco de sal. Desde que hierve el agua tardarán 10 minutos. Refrescamos con agua fría, los pelamos y reservamos.

Cuando estén frías las patatas, las pelamos, las cortamos en dados y las echamos en un bol.



Echamos el bonito escurrido y desmigado.



También las aceitunas cortadas en rodajas.



Y los huevos picados.




Por último, echamos un poco de la vinagreta y mezclamos. El resto la ponemos en una salsera.
A mi no me gusta echar toda, así después se puede añadir más si se quiere.



La dejamos enfriar en la nevera un poco y lista para comer esta rica, fresca y sana ensalada.

NOTAS:

- Se puede apartar una poca antes de echarle la vinagreta si tenéis niños.

- La proporción del aceite y vinagre para la vinagreta es de una parte de vinagre por tres de aceite.

miércoles, 6 de abril de 2016

TARTA DE QUESO FRÍA CON MERMELADA DE FRAMBUESA

¿Queréis hacer un postre rico, fácil, fresquito, nada pesado y que gusta a todo el mundo? Pues esta es vuestra receta.
Para mi cumpleaños suelo hacer la tarta de galletas...upsss (no la tengo publicada todavía), pero este año por una serie de acontecimientos se me echó el tiempo encima y tenía que hacer algo rico y rápido.
Mirando entre miles de recetas que tengo pendientes de probar, encontré varias recetas de tarta de queso fría con mermelada por encima. Cogiendo un poco de una y un poco de otra hice mi propia versión y nos ha encantado. Todos repetimos. Sin duda la haré en otras ocasiones.
Bueno, vamos con la receta.Necesitaremos:

Para la base:

200 gr. de galletas María molidas
100 gr. de mantequilla

Para el relleno:

400 ml. de nata
200 gr. de queso crema Philadelphia
4 cucharadas de azúcar

Para la capa superior:

Mermelada de frambuesa


Comenzamos moliendo las galletas. Yo tengo el accesorio picador de la batidora, pero si no lo tenéis un truco es ir troceando las galletas y metiéndolas en una bolsa de las que usamos para congelar e ir machacando con un mortero o pasando un rodillo por encima.
Derretimos la mantequilla y la mezclamos con las galletas molidas hasta hacer una pasta sin grumos.
Cogemos un molde con base desmontable y lo cubrimos con papel de horno. Recortamos el sobrante. Forramos toda la base con la pasta presionando con los dedos y procurando que  la capa quede nivelada, más o menos. Reservamos en la nevera.

Para montar la nata tenemos que tenerla bien fría al igual que el bol y las varillas. Según vaya cogiendo un poco de cuerpo vamos añadiendo el azúcar paulatinamente.
Una vez que esté montada mezclamos con el queso poco a poco con una espátula o una lengua de silicona procurando que no se baje la mezcla.
Vertemos encima de la base de galletas y nivelamos. Metemos el molde en la nevera unas 4 horas.

Para finalizar, calentamos un poco la mermelada a fuego bajo removiendo todo el tiempo hasta que esté un poco más uniforme y líquida. La dejamos templar y cubrimos toda la tarta echando la mermelada sobre el revés de una cuchara para que no se caiga tan de golpe.
Volvemos a meter en la nevera hasta el día siguiente.
Cuando la vayamos a consumir, la sacamos un rato antes. Estará igualmente fría pero tendrá una mejor textura. A disfrutarla!!!!!

NOTAS:
  • La hice en un molde desmontable de 28 cm. Si tenéis uno más pequeño os saldrá más alta.
  • La mermelada que uso es de la marca "La vieja fábrica" que para mí es la mejor que hay en el mercado.

miércoles, 23 de marzo de 2016

CALDO GALLEGO DE MI MADRE

Este plato lo recuerdo desde que era niña. Mi madre siempre lo hacía en invierno, especialmente en días frios y lluviosos. Y como me encanta, hace tiempo que le pedí que me contara cómo lo hace.
Y, aunque sea un plato típico de la gastronomía gallega, no lo tenía publicado en el blog. ¡Parece mentira, Bea!
Para hacer el caldo,hay que tener unto, que para mi es fundamental. Me imagino que fuera de aquí será difícil encontrarlo. Podéis obviarlo porque aún así os quedará un caldo muy bueno.
Hay una peculiaridad en la receta de mi madre: En vez de echarle habas blancas(como es habitual) utiliza garbanzos.Dice que así le enseñó mi abuela (debía ser que no le gustaban las habas)
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

1/2 pollo
1 trozo de falda de ternera con hueso
2 chorizos
1 hueso de caña
1 oreja de cerdo salada no muy grande
1 trocito de tocino
Costilla de cerdo salada (sobre 3 o 4 huesos)
1 hueso de jamón
1 taza de garbanzos
1 manojo de grelos grande o 2 pequeños
3 patatas grandes 
Unto (del de rodaja, la 1/4 parte) 
1 pastilla de caldo de pollo (Avecrem)




El día anterior se deja a desalar en un bol grande con agua la oreja, el tocino, la costilla y el hueso de jamón. Se va cambiando el agua.
Los garbanzos también se dejan a remojo en otro bol.
Al día siguiente se pone una olla grande a calentar con agua. Cuando hierva se echan los garbanzos colados y lavados, el pollo, los chorizos, la falda, el hueso de caña y toda la carne que teníamos a desalar, también colada. Cuando vuelva a hervir se echa la pastilla de Avecrem y el trocito de unto.
Desespumamos.
Bajamos el fuego y dejamos que se cueza a fuego medio. 
Mientras podemos ir limpiando los grelos de hojas marchitas y cortando el final del tallo. Se lavan concienzudamente y se escaldan para quitar el exceso de amargor. Reservamos.
A los 45 minutos, más o menos, pinchamos el pollo y, si está cocido, se quita junto con los chorizos. Lo echamos en una olla con un poquito de caldo para poder calentar después la carne.
Hay tener en cuenta la procedencia del pollo ya que si es de granja (el que compramos en el supermercado) cuece antes que el pollo casero, de corral.
Cuando los garbanzos estén cocidos, se quita el resto de carne y el trocito de unto.
Se pelan y se cortan las patatas en tacos pequeños. y cuando hierva el caldo se echan .
Después los grelos.
Rectificamos de sal y cuando estén hechas las patatas ya tenemos el caldo para disfrutarlo! Y, en otra olla el cocido. 
Plato contundente, que dura varios días y,que si queda carne que no se haya comido,se puede utilizar para hacer unas riquisimas croquetas de cocido.
¿Qué más podemos pedir?
  
NOTA: El caldo se mantiene en la nevera perfectamente varios días.

jueves, 3 de marzo de 2016

BIZCOCHO DE MANDARINA GLASEADO

Me encantan los bizcochos y siempre busco uno con un toque diferente. Así que cuando vi este bizcocho de mandarina glaseado en charococina.blogspot.com.es supe que tenía que probarlo. Además comentaba que es de Webos Fritos, otra página que me encanta y donde sus recetas son garantía de éxito.
En cuanto al glaseado no seguí la receta original, sino que hice otro distinto que está buenísimo y da al bizcocho una jugosidad increíble.
Las mandarinas que he usado son las clemenvillas, que me han encantado. Son más grandes que las clementinas, su piel es de un naranja intenso y su forma es más achatada. También tienen mucho jugo y su sabor es dulce. Ideales para consumir solas y para utilizarlas en este bizcocho.
Bueno, vamos allá con la receta. Necesitaremos:

Para el bizcocho
250 gr. de azúcar
3 huevos
1 mandarina clemenvilla
100 gr. de aceite de oliva virgen extra
100 gr. de nata para montar
250 gr. de harina
10 gr. de levadura de repostería tipo "Royal"
Ralladura de mandarina clemenvilla ( en la receta original ponía la ralladura de una mandarina entera. Yo he puesto solamente un poco porque, no sé si es por la variedad que utilicé,  pero me parecía un poco fuerte)

Para el glaseado
75 gr. de azúcar
80 ml. de zumo de mandarina



Comenzamos precalentando el horno a 160ºC con calor arriba y abajo.
Engrasamos el molde con mantequilla incidiendo en todas las hendiduras, espolvoreamos un poco de harina y repartimos bien. Eliminamos el exceso de harina colocando el molde boca abajo y dándole un golpe.
Ponemos los huevos con el azúcar en un bol y batimos con las varillas eléctricas durante 5 minutos más o menos hasta que blanqueen y obtengamos una consistencia cremosa.
Añadimos los gajos de la mandarina completamente pelados, sin nada de piel (ya que amarga), en trocitos muy pequeños. Volvemos a batir durante otros 5 minutos.
Incorporamos el aceite de oliva virgen extra y la nata sin montar. Batimos durante un minuto.
Echamos la harina y la levadura tamizándolas. Mezclamos con una espátula con movimientos suaves y envolventes.
Por último, añadimos un poquito de ralladura de mandarina e integramos con el resto de la masa.
Vertemos la masa en el molde y damos unos golpecitos contra la encimera para que se meta bien la masa por las hendiduras del molde y eliminar posibles burbujas de aire.
Horneamos sobre la rejilla a 160 ºC a media altura y con calor arriba y abajo durante 60 minutos. Después 5 minutos más a 150ºC.
Mientras se hornea hacemos el glaseado. Ponemos el azúcar glas en un cuenco y añadimos el zumo de mandarina (perfectamente colado) y mezclamos. 
Cuando haya transcurrido el tiempo, dejamos enfriar el bizcocho 10 minutos en el molde y después lo desmoldamos colocándolo sobre una rejilla.
Servimos el glaseado por encima del bizcocho cuando todavía esta caliente. Yo no lo he utilizado todo. Iba mirando que se fuera absorbiendo, que quedara jugosito pero no empapado.


Dejar enfriar y... a disfrutarlo!




lunes, 18 de enero de 2016

SOPA MINESTRONE

¡Vaya descubrimiento!!
Hacía tiempo que quería probar a hacer yo misma esta sopa. Y me animé hace unos días dado que ha llegado el invierno definitivamente aquí en Galicia.
El resultado ha sido fantástico. La repetiré ,sin duda, en breve.
La sopa minestrone es un plato de la cocina italiana, la cual no tiene una receta fija. Se utilizan verduras de la época del año, un poco de caldo, y unos trocitos de jamón o tocino cortadito. Se suele añadir pasta seca corta, aunque yo no encontré esa especie de macarrones cortados y rallados (creo que se llaman pistones) y eché mini pajaritas. También se suele servir espolvoreada de queso parmesano rallado.
Viendo varias recetas he hecho mi propia versión. A ver si os gusta. Necesitaremos:

1 cebolla

1/2 calabacín grande
2 zanahorias grandes
1 puerro
1/2 col china
1/4 de pimiento rojo
1/4 de pimiento verde
50-75 gr. de jamón serrano en taquitos (mejor de la punta)
1 litro de caldo de pollo
Agua
Sal
4 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen Extra


 
Comenzamos picando la cebolla. Cortamos el calabacín sin pelar, las zanahorias peladas, el pimiento rojo y el pimiento verde en taquitos. La col la cortamos en tiritas. Y el puerro lo cortamos por la mitad y laminamos en medias lunas.

Ponemos el aceite en una olla y calentamos a fuego no muy fuerte. Echamos la cebolla y rehogamos un poco. Echamos el resto de las verduras, removemos y las dejamos hacer sobre 5-10 minutos más o menos. Sazonamos.
Incorporamos el jamón picado. Mezclamos.
Añadimos el caldo caliente y dejamos que hierva. En ese momento miramos si le hace falta más líquido. Yo como no tenía más caldo fui echando un poco más de agua (siempre caliente para que no rompa el hervor). Consideré que al echar la pasta después me iba a quedar muy justa. Hay que recordar que es una sopa. Cocinamos durante 15 minutos.
Por último, rectificamos de sal, añadimos la pasta y la cocemos el tiempo que indique el fabricante. 
Servimos muy caliente.



Una sopa rica, barata, sana(sobre todo después de los excesos navideños) y reconfortante. ¿Qué más podemos pedir?


Animaros a probarla! Siempre podéis adaptar los ingredientes a vuestro gusto.


NOTA:



  • En algunas recetas que consulté para hacer mi propia versión utilizaban un caldo de jamón en vez del de pollo. Otro día os cuento el resultado de esta sopa con esa variante.


domingo, 10 de enero de 2016

VETEADO DE CHOCOLATE

Hoy publico mi primera receta del 2016. Estas navidades no he podido publicar nada, pero tengo muchas recetas pendientes de enseñaros.
Comienzo con un bizcocho mármol, como comúnmente se conoce, pero le he puesto el título que venía en el libro de donde saqué la receta. Este es el avituallamiento que le dejé por la noche a los Reyes Magos a falta del Roscón que no pude hacer ya que trabajé todo el día. Pero solamente quedaron las migas. Eso demuestra que les gustó mucho, jajajajaja...
El libro al que me refería antes es "Chocolate. 170 recetas para caer en la tentación" de Le Cordon Bleu. Las recetas de este libro son siempre garantía de éxito. Las galletas de mantequilla con pepitas de chocolate también pertenecen a esta maravilla de libro y están publicadas en el blog.
Le Cordon Bleu es la primera escuela de cocina y repostería de París, fundada en 1895 y presente en cerca de 20 países.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos (para un molde de 28x10 cm.):

250 gr, de mantequilla blanda
260 gr. de azúcar glas
6 huevos
5 cl. de ron
300 gr. de harina tamizada
2 cucharaditas de levadura química tamizada (11 gr.)
25 gr. de cacao en polvo sin azúcar (yo uso el de la marca Valor)
4 cl. de leche (aunque eché un pelín más para deshacer el cacao mejor)


Precalentamos el horno a 180º C con calor arriba y abajo.
Untamos con un poco de mantequilla y enharinamos el molde de cake bien por todos lados. Lo sacudimos para quitar el exceso de harina.
Batimos la mantequilla blanda y el azúcar glas con unas varillas eléctricas hasta obtener una consistencia cremosa. Añadimos los huevos uno a uno, mezclando bien después de incorporar cada huevo. Agregamos el ron. Removemos. Añadimos la harina y la levadura tamizadas, poco a poco y mezclando con la ayuda de una espátula.
Ahora dividimos la mezcla en dos partes iguales. Disolvemos el cacao en la leche y la incorporamos progresivamente a una de las mitades de la mezcla.
Ayudándose de dos cucharas vamos rellenando el molde alternando la masa normal con la chocolateada.
Horneamos durante 50 minutos, hasta que al introducir un poco la punta de un cuchillo o de una brocheta de madera en el centro, ésta salga limpia.
Sacamos del horno y lo ponemos encima de una rejilla. A los 5 minutos, más o menos, desmoldamos y dejamos enfriar en la misma rejilla.
Bueníiiiiiiiiisimo!!!!!!!

NOTAS
  • Es el típico cake que gana en sabor según van pasando los días. Lo tengo desde hace cuatro días y está perfecto, siempre guardado en un recipiente hermético. Yo uso un portatartas.
  • El ron le da un toque fantástico, por eso lo hace diferente. Además, al hornearse el bizcocho lo podemos tomar todos.
  •  

viernes, 4 de diciembre de 2015

TARTA TRES CHOCOLATES

¿Qué decir de esta tarta?... Que está buenísima... La respuesta es unánime para todos los que la han probado, incluso para los que no les gusta demasiado el chocolate. No es nada empalagosa ni pesada. ¡Hasta me han dicho que parecía de una de las mejores pastelerías!!!!!!!
Esta es una de las tartas más conocidas de la blogosfera y la he hecho un montón de veces pero todavía no la había publicado en el blog. Y, ahora que se acercan las navidades, creo que es un buen postre para las celebraciones que se avecinan. La presentación no es de las mejores, la verdad, pero es que cada vez que la hago no me da tiempo a hacer unas  fotos decentes. La tarta vuela!!!
Os contaré como la hago. Necesitaremos:

150 gr. de chocolate negro para fundir (yo uso el Nestlé Postres. Tienen las 3 variedades)
150 gr. de chocolate con leche para fundir
150 gr. de chocolate blanco para fundir
750 cl. de leche entera
750 cl. de nata para montar (35% materia grasa)
75 gr. de azúcar
50 gr. de mantequilla
3 sobres de cuajada en polvo (yo uso Royal)
1 paquete de galletas María
1 barrita de chocolate negro para decorar


En primer lugar, trituramos las galletas. Yo lo hago con el accesorio picador de la batidora. Después mezclamos bien con la mantequilla derretida.
Colocamos papel parafinado o de horno la base de un molde desmontable. Cubrimos con la mezcla de las galletas y mantequilla todo el fondo del molde. Tapamos con papel de aluminio y metemos en la nevera mientras fundimos la primera capa de chocolate.
En un cazo ponemos 250 cl. de leche, 250 cl. de nata, 50 gr. de azúcar, el chocolate negro y un sobre de cuajada. Lo ponemos al fuego y lo removemos constantemente, para que no se pegue, hasta que rompa a hervir. Sacamos el molde de la nevera y volcamos la mezcla sobre la base de galletas. Dejamos templar un poco y volvemos a meter en el frigorífico el molde tapado con el papel de aluminio.
Seguidamente se hace la misma operación con el chocolate con leche y pero poniendo sólo 25 gr. de azúcar. Se vuelca con cuidado sobre la capa de chocolate negro. Para que no caiga "a chorro" se vierte sobre una cuchara dada la vuelta (por el lado cóncavo). Volvemos a meter en la nevera.
Por último, hacemos lo mismo con el chocolate blanco (a éste no le pongo azúcar), lo volcamos sobre la capa de chocolate con leche y se deja en el frigorífico hasta el día siguiente para que esté bien cuajada. 
Al día siguiente, podemos decorarla con fideos de chocolate o lo que se te ocurra. Yo rallo una barrita de chocolate negro por encima hasta cubrirla bien. Y... ¡Lista para disfrutarla!