Hacía tiempo que tenía esta receta pendiente por publicar. Aunque todavía hace calor un caldo siempre hace falta para hacer arroces, guisos... Enriquece el sabor de los platos un montón.
También se puede utilizar para hacer una sopa añadiendo un poquito de fideos y tendremos un primer plato o una cena lista en un momento, aunque eso lo dejaremos para un poco más adelante.
Suelo hacer más cantidad de la que necesito para poder congelar en tupper y tenerlo a mano para cuando no se tenga tiempo o ganas de cocinar.
Otro punto positivo es que se pueden utilizar restos de verduras que tenemos en el cajón de la nevera y que muchas veces se acaban estropeando.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:
1 cebolla
1 tomate
1 zanahoria
1 puerro
1 trocito de apio
1 diente de ajo
1 rama de perejil
Aceite de oliva
Sal
Comenzamos picando el diente de ajo y la cebolla en trocitos.
Seguimos pelando la zanahoria y la cortamos en rodajas.
Cortamos el puerro utilizando la parte más blanca. Para ello cortamos la raíz y sacamos la capa exterior. Lavamos porque siempre puede haber restos de tierra. Cortamos en rodajas.
Lavamos el tomate, lo pelamos y lo cortamos a la mitad. Con la ayuda de una cucharita sacamos las semillas. Solamente vamos a utilizar la pulpa.
Cortamos apio. Yo suelo utilizar muy poquito porque para mi tiene un sabor muy fuerte. Eso va para gustos.
Lavamos la rama de perejil y la secamos con papel absorbente.
Ahora echamos en una olla grande un poquito de aceite de oliva para pochar las verduras y ponemos a calentar. No hay que echar demasiado pero si después vemos que nos hemos pasado desgrasaremos el caldo como explico más adelante.
Cuando el aceite esté medianamente caliente, incorporamos todas las verduras menos la hoja de perejil. Dejamos que se hagan un poco. Añadimos dos litros de agua y la rama de perejil. Salamos y dejamos que hierva. Luego bajamos el fuego. Tiene que hacerse a fuego lento. Yo lo suelo dejar 1 hora.
Cuando haya transcurrido el tiempo, colamos. Con las verduras podemos triturarlas y hacer un rico puré.
Ya tenemos nuestro caldo rico, fácil, económico y sano. A disfrutarlo!
NOTA:
Para desgrasar el caldo en caliente podemos utilizar la cuchara e ir quitando el aceite de la superficie. Aunque lo más fácil es dejarlo que tome temperatura ambiente y meterlo en la nevera. Cuando esté frio será más fácil desgrasarlo ya que el aceite estará como más solido.
Es importante meter el caldo tanto en la nevera como en el congelador a temperatura ambiente.
En este blog encontrarás las recetas que hago diariamente y que realmente funcionan.¡Espero que te guste!
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martes, 11 de septiembre de 2018
lunes, 15 de mayo de 2017
GARBANZOS CON ESPINACAS
Hoy vengo con una receta super económica y muy rica. Era una de mis pendientes y viendo varias recetas he hecho mi propia versión.
Os preguntaréis por qué en mayo me he animado a hacerla cuando puede de ser más propia del otoño y del invierno, pero aquí en Galicia esta semana han venido unos días lluviosos y me apeteció hacerla.
Estuve dudando de publicarla o no porque algunos garbanzos se me "despellejaron" y la foto no era demasiado bonita pero me decidí al final en mostrárosla porque estaban buenísimos y cuando la vuelva a hacer con los trucos que descubrí (los veréis más abajo) pondré una foto mejor.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:
400 gr. de garbanzos secos
300 gr. de espinacas
2 cebollas
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 puerro
2 tomates tipo bola
1 cucharadita de pimentón dulce
1/2 cucharadita de comino
Agua
Aceite de oliva
Sal
Antes de nada ponemos en agua los garbanzos a remojo el día anterior. Deben estar sobre 10 o 12 horas. Yo los puse 10 horas y fue suficiente.
Ponemos una olla al fuego con agua. Cuando hierva echamos los garbanzos. Añadimos también una cebolla pelada, un puerro, y una hoja de laurel. Les dará más sabor.
Es importante no echar demasiada agua, así se evita que los garbanzos pierdan la piel. Si durante la cocción necesitan más agua se añadirá pero siempre hirviendo, para que no se detenga la cocción.
Con una espumadera quitamos las impurezas que habrá en la superficie y después bajamos el fuego y cocinamos a fuego más bien lento sobre 1 hora más o menos. Habrá que ir probando hasta que estén tiernos. Es muy importante no remover con una cuchara para que no se rompan y se "despellejen".
Mientras cuecen los garbanzos, preparamos el sofrito.
Cortamos muy finita la cebolla. Hacemos lo mismo con los ajos. Los ponemos en una sartén con un fondo de aceite. Lo haremos lentamente, a fuego bajo para que quede bien pochados ambos ingredientes.
En el medio del proceso, añadimos los dos tomates pelados y pasados por la batidora. Removemos y dejamos que se vayan haciendo.
Mientras se va haciendo el sofrito, lavamos las espinacas y las cocemos sobre 10 minutos o hasta que estén tiernas. Escurrimos muy bien.
Cuando estén bien escurridas las incorporamos al sofrito. Rehogamos durante unos minutos, mezclándolas bien y, finalmente, echamos el pimentón y el comino al conjunto. Removemos menos de un minuto y retiramos del fuego.
Una vez que se terminen de cocer los garbanzos añadimos el sofrito a la olla, comprobamos el punto de sal y rectificamos hasta que esté al gusto de cada uno. Dejamos que cuezan unos minutos y listo para comer.
Bueniiiiiísimos!
Os preguntaréis por qué en mayo me he animado a hacerla cuando puede de ser más propia del otoño y del invierno, pero aquí en Galicia esta semana han venido unos días lluviosos y me apeteció hacerla.
Estuve dudando de publicarla o no porque algunos garbanzos se me "despellejaron" y la foto no era demasiado bonita pero me decidí al final en mostrárosla porque estaban buenísimos y cuando la vuelva a hacer con los trucos que descubrí (los veréis más abajo) pondré una foto mejor.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:
400 gr. de garbanzos secos
300 gr. de espinacas
2 cebollas
2 dientes de ajo
1 hoja de laurel
1 puerro
2 tomates tipo bola
1 cucharadita de pimentón dulce
1/2 cucharadita de comino
Agua
Aceite de oliva
Sal
Antes de nada ponemos en agua los garbanzos a remojo el día anterior. Deben estar sobre 10 o 12 horas. Yo los puse 10 horas y fue suficiente.
Ponemos una olla al fuego con agua. Cuando hierva echamos los garbanzos. Añadimos también una cebolla pelada, un puerro, y una hoja de laurel. Les dará más sabor.
Es importante no echar demasiada agua, así se evita que los garbanzos pierdan la piel. Si durante la cocción necesitan más agua se añadirá pero siempre hirviendo, para que no se detenga la cocción.
Con una espumadera quitamos las impurezas que habrá en la superficie y después bajamos el fuego y cocinamos a fuego más bien lento sobre 1 hora más o menos. Habrá que ir probando hasta que estén tiernos. Es muy importante no remover con una cuchara para que no se rompan y se "despellejen".
Mientras cuecen los garbanzos, preparamos el sofrito.
Cortamos muy finita la cebolla. Hacemos lo mismo con los ajos. Los ponemos en una sartén con un fondo de aceite. Lo haremos lentamente, a fuego bajo para que quede bien pochados ambos ingredientes.
En el medio del proceso, añadimos los dos tomates pelados y pasados por la batidora. Removemos y dejamos que se vayan haciendo.
Mientras se va haciendo el sofrito, lavamos las espinacas y las cocemos sobre 10 minutos o hasta que estén tiernas. Escurrimos muy bien.
Cuando estén bien escurridas las incorporamos al sofrito. Rehogamos durante unos minutos, mezclándolas bien y, finalmente, echamos el pimentón y el comino al conjunto. Removemos menos de un minuto y retiramos del fuego.
Una vez que se terminen de cocer los garbanzos añadimos el sofrito a la olla, comprobamos el punto de sal y rectificamos hasta que esté al gusto de cada uno. Dejamos que cuezan unos minutos y listo para comer.
Bueniiiiiísimos!
miércoles, 23 de marzo de 2016
CALDO GALLEGO DE MI MADRE
Este plato lo recuerdo desde que era niña. Mi madre siempre lo hacía en invierno, especialmente en días frios y lluviosos. Y como me encanta, hace tiempo que le pedí que me contara cómo lo hace.
Y, aunque sea un plato típico de la gastronomía gallega, no lo tenía publicado en el blog. ¡Parece mentira, Bea!
Para hacer el caldo,hay que tener unto, que para mi es fundamental. Me imagino que fuera de aquí será difícil encontrarlo. Podéis obviarlo porque aún así os quedará un caldo muy bueno.
Hay una peculiaridad en la receta de mi madre: En vez de echarle habas blancas(como es habitual) utiliza garbanzos.Dice que así le enseñó mi abuela (debía ser que no le gustaban las habas)
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:
1/2 pollo
1 trozo de falda de ternera con hueso
2 chorizos
1 hueso de caña
1 oreja de cerdo salada no muy grande
1 trocito de tocino
Costilla de cerdo salada (sobre 3 o 4 huesos)
1 hueso de jamón
1 taza de garbanzos
1 manojo de grelos grande o 2 pequeños
3 patatas grandes
Unto (del de rodaja, la 1/4 parte)
1 pastilla de caldo de pollo (Avecrem)
El día anterior se deja a desalar en un bol grande con agua la oreja, el tocino, la costilla y el hueso de jamón. Se va cambiando el agua.
Los garbanzos también se dejan a remojo en otro bol.
Al día siguiente se pone una olla grande a calentar con agua. Cuando hierva se echan los garbanzos colados y lavados, el pollo, los chorizos, la falda, el hueso de caña y toda la carne que teníamos a desalar, también colada. Cuando vuelva a hervir se echa la pastilla de Avecrem y el trocito de unto.
Desespumamos.
Bajamos el fuego y dejamos que se cueza a fuego medio.
Mientras podemos ir limpiando los grelos de hojas marchitas y cortando el final del tallo. Se lavan concienzudamente y se escaldan para quitar el exceso de amargor. Reservamos.
A los 45 minutos, más o menos, pinchamos el pollo y, si está cocido, se quita junto con los chorizos. Lo echamos en una olla con un poquito de caldo para poder calentar después la carne.
Hay tener en cuenta la procedencia del pollo ya que si es de granja (el que compramos en el supermercado) cuece antes que el pollo casero, de corral.
Cuando los garbanzos estén cocidos, se quita el resto de carne y el trocito de unto.
Se pelan y se cortan las patatas en tacos pequeños. y cuando hierva el caldo se echan .
Después los grelos.
Rectificamos de sal y cuando estén hechas las patatas ya tenemos el caldo para disfrutarlo! Y, en otra olla el cocido.
Plato contundente, que dura varios días y,que si queda carne que no se haya comido,se puede utilizar para hacer unas riquisimas croquetas de cocido.
¿Qué más podemos pedir?
NOTA: El caldo se mantiene en la nevera perfectamente varios días.
Y, aunque sea un plato típico de la gastronomía gallega, no lo tenía publicado en el blog. ¡Parece mentira, Bea!
Para hacer el caldo,hay que tener unto, que para mi es fundamental. Me imagino que fuera de aquí será difícil encontrarlo. Podéis obviarlo porque aún así os quedará un caldo muy bueno.
Hay una peculiaridad en la receta de mi madre: En vez de echarle habas blancas(como es habitual) utiliza garbanzos.Dice que así le enseñó mi abuela (debía ser que no le gustaban las habas)
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:
1/2 pollo
1 trozo de falda de ternera con hueso
2 chorizos
1 hueso de caña
1 oreja de cerdo salada no muy grande
1 trocito de tocino
Costilla de cerdo salada (sobre 3 o 4 huesos)
1 hueso de jamón
1 taza de garbanzos
1 manojo de grelos grande o 2 pequeños
3 patatas grandes
Unto (del de rodaja, la 1/4 parte)
1 pastilla de caldo de pollo (Avecrem)
El día anterior se deja a desalar en un bol grande con agua la oreja, el tocino, la costilla y el hueso de jamón. Se va cambiando el agua.
Los garbanzos también se dejan a remojo en otro bol.
Al día siguiente se pone una olla grande a calentar con agua. Cuando hierva se echan los garbanzos colados y lavados, el pollo, los chorizos, la falda, el hueso de caña y toda la carne que teníamos a desalar, también colada. Cuando vuelva a hervir se echa la pastilla de Avecrem y el trocito de unto.
Desespumamos.
Bajamos el fuego y dejamos que se cueza a fuego medio.
Mientras podemos ir limpiando los grelos de hojas marchitas y cortando el final del tallo. Se lavan concienzudamente y se escaldan para quitar el exceso de amargor. Reservamos.
A los 45 minutos, más o menos, pinchamos el pollo y, si está cocido, se quita junto con los chorizos. Lo echamos en una olla con un poquito de caldo para poder calentar después la carne.
Hay tener en cuenta la procedencia del pollo ya que si es de granja (el que compramos en el supermercado) cuece antes que el pollo casero, de corral.
Cuando los garbanzos estén cocidos, se quita el resto de carne y el trocito de unto.
Se pelan y se cortan las patatas en tacos pequeños. y cuando hierva el caldo se echan .
Después los grelos.
Rectificamos de sal y cuando estén hechas las patatas ya tenemos el caldo para disfrutarlo! Y, en otra olla el cocido.
Plato contundente, que dura varios días y,que si queda carne que no se haya comido,se puede utilizar para hacer unas riquisimas croquetas de cocido.
¿Qué más podemos pedir?
NOTA: El caldo se mantiene en la nevera perfectamente varios días.
lunes, 18 de enero de 2016
SOPA MINESTRONE
¡Vaya descubrimiento!!
Hacía tiempo que quería probar a hacer yo misma esta sopa. Y me animé hace unos días dado que ha llegado el invierno definitivamente aquí en Galicia.
El resultado ha sido fantástico. La repetiré ,sin duda, en breve.
La sopa minestrone es un plato de la cocina italiana, la cual no tiene una receta fija. Se utilizan verduras de la época del año, un poco de caldo, y unos trocitos de jamón o tocino cortadito. Se suele añadir pasta seca corta, aunque yo no encontré esa especie de macarrones cortados y rallados (creo que se llaman pistones) y eché mini pajaritas. También se suele servir espolvoreada de queso parmesano rallado.
Viendo varias recetas he hecho mi propia versión. A ver si os gusta. Necesitaremos:
1 cebolla
1/2 calabacín grande
2 zanahorias grandes
1 puerro
1/2 col china
1/4 de pimiento rojo
1/4 de pimiento verde
50-75 gr. de jamón serrano en taquitos (mejor de la punta)
1 litro de caldo de pollo
Agua
Sal
4 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen Extra
Comenzamos picando la cebolla. Cortamos el calabacín sin pelar, las zanahorias peladas, el pimiento rojo y el pimiento verde en taquitos. La col la cortamos en tiritas. Y el puerro lo cortamos por la mitad y laminamos en medias lunas.
Ponemos el aceite en una olla y calentamos a fuego no muy fuerte. Echamos la cebolla y rehogamos un poco. Echamos el resto de las verduras, removemos y las dejamos hacer sobre 5-10 minutos más o menos. Sazonamos.
Incorporamos el jamón picado. Mezclamos.
Añadimos el caldo caliente y dejamos que hierva. En ese momento miramos si le hace falta más líquido. Yo como no tenía más caldo fui echando un poco más de agua (siempre caliente para que no rompa el hervor). Consideré que al echar la pasta después me iba a quedar muy justa. Hay que recordar que es una sopa. Cocinamos durante 15 minutos.
Por último, rectificamos de sal, añadimos la pasta y la cocemos el tiempo que indique el fabricante.
Servimos muy caliente.
Una sopa rica, barata, sana(sobre todo después de los excesos navideños) y reconfortante. ¿Qué más podemos pedir?
Animaros a probarla! Siempre podéis adaptar los ingredientes a vuestro gusto.
NOTA:
Hacía tiempo que quería probar a hacer yo misma esta sopa. Y me animé hace unos días dado que ha llegado el invierno definitivamente aquí en Galicia.
El resultado ha sido fantástico. La repetiré ,sin duda, en breve.
La sopa minestrone es un plato de la cocina italiana, la cual no tiene una receta fija. Se utilizan verduras de la época del año, un poco de caldo, y unos trocitos de jamón o tocino cortadito. Se suele añadir pasta seca corta, aunque yo no encontré esa especie de macarrones cortados y rallados (creo que se llaman pistones) y eché mini pajaritas. También se suele servir espolvoreada de queso parmesano rallado.
Viendo varias recetas he hecho mi propia versión. A ver si os gusta. Necesitaremos:
1 cebolla
1/2 calabacín grande
2 zanahorias grandes
1 puerro
1/2 col china
1/4 de pimiento rojo
1/4 de pimiento verde
50-75 gr. de jamón serrano en taquitos (mejor de la punta)
1 litro de caldo de pollo
Agua
Sal
4 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen Extra
Comenzamos picando la cebolla. Cortamos el calabacín sin pelar, las zanahorias peladas, el pimiento rojo y el pimiento verde en taquitos. La col la cortamos en tiritas. Y el puerro lo cortamos por la mitad y laminamos en medias lunas.
Ponemos el aceite en una olla y calentamos a fuego no muy fuerte. Echamos la cebolla y rehogamos un poco. Echamos el resto de las verduras, removemos y las dejamos hacer sobre 5-10 minutos más o menos. Sazonamos.
Incorporamos el jamón picado. Mezclamos.
Añadimos el caldo caliente y dejamos que hierva. En ese momento miramos si le hace falta más líquido. Yo como no tenía más caldo fui echando un poco más de agua (siempre caliente para que no rompa el hervor). Consideré que al echar la pasta después me iba a quedar muy justa. Hay que recordar que es una sopa. Cocinamos durante 15 minutos.
Por último, rectificamos de sal, añadimos la pasta y la cocemos el tiempo que indique el fabricante.
Servimos muy caliente.
Una sopa rica, barata, sana(sobre todo después de los excesos navideños) y reconfortante. ¿Qué más podemos pedir?
Animaros a probarla! Siempre podéis adaptar los ingredientes a vuestro gusto.
NOTA:
- En algunas recetas que consulté para hacer mi propia versión utilizaban un caldo de jamón en vez del de pollo. Otro día os cuento el resultado de esta sopa con esa variante.
martes, 6 de octubre de 2015
LENTEJAS ESTOFADAS CON CHORIZO Y JAMÓN
Hoy os presento una receta de lentejas riquísima y casera cien por cien. Comienza el otoño y ya empiezan a apetecer este tipo de platos.
Me imagino que cada uno/a tendréis vuestra forma de hacerlas pero para quién quiera aprender a cocinar esta legumbre como para quien quiera probar otra manera de hacerlas, ésta es vuestra receta.
Además, las lentejas son buenas para la salud, son fáciles de hacer y tienes un plato completo a buen precio.
Yo utilizo lentejas pardinas ya que no necesitan remojo y son de rápida cocción, aunque podéis hacerlas con la que más os guste. Bueno, vamos con la receta.
Necesitaremos:
375 gr. de lentejas pardinas
1 chorizo
1 loncha de jamón serrano gordita (sobre unos 100 gr.)
1 cebolla
1 diente de ajo
1 hoja de laurel
1 puerro
1/2 pimiento verde
1 zanahoria
1 cucharadita de pimentón dulce
3 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen
Sal
Sobre 2 litros de agua (empezamos poniendo 1 litro y medio de agua y según vayan engordando le vamos echando más)
Sofreímos el chorizo en rodajas y el jamón en tacos en el aceite unos 2-3 minutos. Añadimos el diente de ajo, la cebolla, el puerro y el pimiento verde picados y la zanahoria, si es grande, en taquitos.
Sofreímos unos 5 minutos.
Añadimos el pimentón y damos unas vueltas con cuidado de que no se queme. Echamos las lentejas y el agua, revolvemos y dejamos que hierva. Añadimos la hoja de laurel. Yo la suelo dejar un poco. Luego la retiro. Es solo para que le dé un aroma.
Hacemos a fuego muy lento durante 45-50 minutos, tapadas. Removemos de vez en cuando, pero no mucho. Rectificamos de sal más bien al final ya que el chorizo y el jamón aportarán sal a las lentejas. Si están más bien sosas le echamos un poco de sal hasta que esté al gusto de cada uno.
Y ya está!!!! Un plato bueno, rico, fácil y económico. ¿Qué más podemos pedir? Espero que os gusten.
Me imagino que cada uno/a tendréis vuestra forma de hacerlas pero para quién quiera aprender a cocinar esta legumbre como para quien quiera probar otra manera de hacerlas, ésta es vuestra receta.
Además, las lentejas son buenas para la salud, son fáciles de hacer y tienes un plato completo a buen precio.
Yo utilizo lentejas pardinas ya que no necesitan remojo y son de rápida cocción, aunque podéis hacerlas con la que más os guste. Bueno, vamos con la receta.
Necesitaremos:
375 gr. de lentejas pardinas
1 chorizo
1 loncha de jamón serrano gordita (sobre unos 100 gr.)
1 cebolla
1 diente de ajo
1 hoja de laurel
1 puerro
1/2 pimiento verde
1 zanahoria
1 cucharadita de pimentón dulce
3 cucharadas de Aceite de Oliva Virgen
Sal
Sobre 2 litros de agua (empezamos poniendo 1 litro y medio de agua y según vayan engordando le vamos echando más)
Sofreímos el chorizo en rodajas y el jamón en tacos en el aceite unos 2-3 minutos. Añadimos el diente de ajo, la cebolla, el puerro y el pimiento verde picados y la zanahoria, si es grande, en taquitos.
Sofreímos unos 5 minutos.
Añadimos el pimentón y damos unas vueltas con cuidado de que no se queme. Echamos las lentejas y el agua, revolvemos y dejamos que hierva. Añadimos la hoja de laurel. Yo la suelo dejar un poco. Luego la retiro. Es solo para que le dé un aroma.
Hacemos a fuego muy lento durante 45-50 minutos, tapadas. Removemos de vez en cuando, pero no mucho. Rectificamos de sal más bien al final ya que el chorizo y el jamón aportarán sal a las lentejas. Si están más bien sosas le echamos un poco de sal hasta que esté al gusto de cada uno.
Y ya está!!!! Un plato bueno, rico, fácil y económico. ¿Qué más podemos pedir? Espero que os gusten.
sábado, 31 de enero de 2015
CREMA DE PUERROS CON CRUJIENTE DE JAMÓN
Con este frío que hace, cómo apetece tomar cosas calientes. Tengo guardadas recetas de cremas, que a mí me gustan mucho, pero nunca las había hecho caseras. Al final me decidí a intentarlo. Elegí una receta del blog "Recetas de Rechupete"(un blog que recomiendo totalmente): La crema de puerros. El resultado me ha gustado mucho. Es fácil, barato, rico y sano. ¿Qué más podemos pedir?
Bueno, vamos al lío. Necesitaremos:
4 puerros
1 cebolla mediana
250 ml. de agua
200 ml. de leche
2 patatas medianas
50 ml. de aceite de oliva virgen extra
100 gramos de jamón serrano
Sal
Lavamos la parte más blanca de los puerros, después de haber quitado la capa más exterior. Los cortamos a lo largo en dos mitades y luego los troceamos. Reservamos.
Pelamos la cebolla y la picamos en juliana. En una cazuela ponemos un poco de aceite de oliva y la sofreímos. Le añadimos un poco de sal para que no se nos dore. Dejamos unos 5 minutos.
Añadimos los puerros, mezclamos y dejamos cocinar otros 5 minutos.
Mientras pelamos las patatas. las lavamos y las vamos "cascando"(para que suelten el almidón y ayude a espesar la crema) y añadimos a la olla. Mezclamos y dejamos rehogar unos minutos.
Ahora es el momento de echar el agua y procuraremos que cubra todos los ingredientes que hemos rehogado. Cocemos 20 minutos contando desde que empiece a hervir. Salamos.
Cuando pase el tiempo indicado, retiramos la cazuela del fuego y trituramos bien con la batidora. Quedará como un puré.
Ahora vamos añadiendo poco a poco la leche y removiendo. Se puede echar un poquito más de leche si os gusta un poco más líquida.
Por último, cortamos las lonchas de jamón en tiras y las pasamos por una sartén untada con un poquito de aceite de oliva. Dejamos 2 o 3 minutos a fuego no muy fuerte. Las colocamos sobre papel absorvente y reservamos.
Servimos la crema bien caliente y ponemos encima unas pocas tiritas de jamón. Es ideal como primer plato o como cena.
Animaros a probarla!!!!!
Bueno, vamos al lío. Necesitaremos:
4 puerros
1 cebolla mediana
250 ml. de agua
200 ml. de leche
2 patatas medianas
50 ml. de aceite de oliva virgen extra
100 gramos de jamón serrano
Sal
Lavamos la parte más blanca de los puerros, después de haber quitado la capa más exterior. Los cortamos a lo largo en dos mitades y luego los troceamos. Reservamos.
Pelamos la cebolla y la picamos en juliana. En una cazuela ponemos un poco de aceite de oliva y la sofreímos. Le añadimos un poco de sal para que no se nos dore. Dejamos unos 5 minutos.
Añadimos los puerros, mezclamos y dejamos cocinar otros 5 minutos.
Mientras pelamos las patatas. las lavamos y las vamos "cascando"(para que suelten el almidón y ayude a espesar la crema) y añadimos a la olla. Mezclamos y dejamos rehogar unos minutos.
Ahora es el momento de echar el agua y procuraremos que cubra todos los ingredientes que hemos rehogado. Cocemos 20 minutos contando desde que empiece a hervir. Salamos.
Cuando pase el tiempo indicado, retiramos la cazuela del fuego y trituramos bien con la batidora. Quedará como un puré.
Ahora vamos añadiendo poco a poco la leche y removiendo. Se puede echar un poquito más de leche si os gusta un poco más líquida.
Por último, cortamos las lonchas de jamón en tiras y las pasamos por una sartén untada con un poquito de aceite de oliva. Dejamos 2 o 3 minutos a fuego no muy fuerte. Las colocamos sobre papel absorvente y reservamos.
Servimos la crema bien caliente y ponemos encima unas pocas tiritas de jamón. Es ideal como primer plato o como cena.
Animaros a probarla!!!!!
domingo, 7 de octubre de 2012
GARBANZOS CON CHORIZO Y PANCETA EN FUSSIONCOOK
Ya ha llegado el otoño y en esta época apetecen platos de cuchara. Los puedes hacer el día anterior y así tienes la comida hecha y, además, ganan en sabor.
GARBANZOS CON CHORIZO Y PANCETA EN FUSSIONCOOK
300 gr. de garbanzos remojados (por lo menos 12 horas)
1 par de dientes de ajo
1 cebolla
1 pimiento rojo
1 hoja de laurel
Tomillo
Pimienta negra
Sal
Pimentón dulce
1 trozo de panceta
1 chorizo
Dejamos la noche anterior los garbanzos en un bol con agua (tiene que estar como mínimo doce horas).
Al día siguiente, encendemos nuestra Fussioncook y seleccionamos Menú Manual durante 10 minutos. Añadimos el par de dientes de ajo, la cebolla y el pimiento rojo picados en la cubeta con un poquito de aceite. Rehogamos. Incorporamos también el chorizo en rodajas y la panceta cortada en tiritas. Añadimos además una hoja de laurel, tomillo, pimienta negra recién molida, un poquito de sal y pimentón. Damos unas vueltas. Cuando veamos que está rehogado, cancelamos el menú, añadimos los garbanzos colados y echamos agua (la suficiente para que solamente los cubra). Rectificamos de sal y cerramos la olla.
Seleccionamos el Menú Legumbres Duras con válvula cerrada. Una vez que termine, despresurizamos manualmente y ¡a comer!
GARBANZOS CON CHORIZO Y PANCETA EN FUSSIONCOOK
300 gr. de garbanzos remojados (por lo menos 12 horas)
1 par de dientes de ajo
1 cebolla
1 pimiento rojo
1 hoja de laurel
Tomillo
Pimienta negra
Sal
Pimentón dulce
1 trozo de panceta
1 chorizo
Dejamos la noche anterior los garbanzos en un bol con agua (tiene que estar como mínimo doce horas).
Seleccionamos el Menú Legumbres Duras con válvula cerrada. Una vez que termine, despresurizamos manualmente y ¡a comer!
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