viernes, 11 de noviembre de 2016

FIDEOS A LA CAZUELA CON COSTILLA DE CERDO Y SALCHICHAS FRESCAS

Tenía ganas de hacer esta receta desde hace tiempo. Al venir el otoño apetece cocinar y comer este tipo de platos más contundentes.
Los fideos a la cazuela es una receta tradicional de la gastronomía catalana y he hecho mi propia versión, después de consultar varias que tenía. 
Nos ha gustado mucho y, por lo tanto, ya va a formar parte de mi recetario habitual.
La receta propiamente dicha lleva salchichas frescas de cerdo, pero como yo tenía en la nevera unas de pavo y pollo las aproveché.
Los ingredientes son económicos y es muy facilita de hacer. Os animáis?
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

400 gr. de costilla de cerdo troceada
400 gr. de salchichas frescas de cerdo
1 cebolla mediana
1/2 pimiento rojo
1/2 pimiento verde
4 tomates pera maduros
1/2 vaso de vino blanco
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal 
Pimienta negra recién molida
1 litro de caldo de pollo o de carne
1 sobre de azafrán 
350 gr de fideos gordos (yo usé fideos perla)



En primer lugar, ponemos al fuego una cazuela con 3 o 4 cucharadas de aceite. Doramos la costilla de cerdo troceada y la sacamos. Hacemos lo mismo con las salchichas cortadas en tacos y las juntamos con la costilla para utilizar posteriormente. Reservamos.
Aprovechamos este aceite para hacer el sofrito, colándolo. Si en la cazuela se han quedado restos de dorar la carne la lavamos, la secamos y vertemos el aceite (si vemos que hace falta un poco más se lo echamos).

Par hacer el sofrito calentamos la cazuela a fuego medio. Sofreímos la cebolla picada sobre unos 3 o 4 minutos. Añadimos los dos tipos de pimiento y dejamos rehogar otros 3 minutos. Y, por último, añadimos el tomate pelado, sin semillas y picado y dejamos hacer a fuego lento durante 15 minutos, más o menos, removiendo de vez en cuando. Salpimentamos.

Una vez transcurrido el tiempo echamos la costilla y añadimos un vaso y medio de caldo y dejamos hacer 10 minutos para que se ponga un poco tierna.
Después añadimos las salchichas y los fideos. Les damos unas vueltas para que se empapen del sabor del sofrito. Subimos el fuego y removemos todo. Echamos el caldo restante y el azafrán. Rectificamos de sal. Un vez que hierva bajamos el fuego y dejamos hacer a fuego lento con la cazuela tapada el tiempo indicado por el fabricante de la pasta, meneando la cazuela de vez en cuando.
Apartamos y dejamos reposar un rato.



Y ahora toca disfrutarlos! Espero que os haya gustado.

lunes, 31 de octubre de 2016

GALLETAS DE HALLOWEEN O SAMAÍN

Hola! Aquí os traigo mi receta de este año de Samaín (o de Halloween, como lo conoce todo el mundo).
He elegido seguir la receta de las galletas de Frankenstein del blog de Kanela y Limón . Además, al tener algunos moldes de calabaza y fantasma, los he utilizado también.
La receta es fantástica. Las galletas salen riquísimas. Yo le he añadido un poquito de vainilla en pasta porque me gusta el sabor que da.
He disfrutado un montón haciéndolas porque las he hecho con mi hija y nos hemos divertido muchísimo. Y hay madera de repostera en ella... ehhh!
Es una receta ideal para hacer con niños.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

Para las galletas:

250 gr. de harina
90 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
1 huevo mediano (también a temperatura ambiente)
100 gr de azúcar glas
5 gr. de levadura química (Royal)
Una pizca de sal
1/ cucharadita de café de vainilla en pasta

Para decorarlas:

Chocolate negro para fundir
Fideos de chocolate
Lacasitos pequeños



La masa:
Para hacer la masa ponemos en un bol la mantequilla con el azúcar y vamos mezclando, añadimos el huevo, la vainilla en pasta, y seguimos. Por último, vamos incorporando la harina y la levadura tamizadas, además de la sal.
No hay que amasar, sólo integrar los ingredientes hasta formar una bola.
La envolvemos en un film y la metemos en la nevera un par de horas, más o menos.

Transcurrido el tiempo cortamos en dos la masa. Una de las partes la dejamos en la nevera y otra la estiramos entre dos papeles de horno. La dejaremos fina, entre 4 y 6 mm.  Vamos haciendo las galletas con los cortadores y poniendo en la bandeja del horno forrada con papel sulfurizado o con silpat.
Metemos en el horno, previamente precalentado, a 160 grados durante 12-15 minutos o hasta que tengan los bordes un ligero tono dorado.
Sacamos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla antes de decorarlas.

NOTA:  Mientras se va horneando una tanda, dejamos masa estirada para que esté siempre fría e ir cortando las galletas y no se deformen.
También aprovechamos los recortes que queden haciendo una bola, estirando la y metiendo en la nevera para formar más galletas y aprovechar toda la masa.

Decoración:
Fundimos chocolate al baño maría.
Para hacer las galletas Frankenstein, mojamos un centímetro más o menos en el chocolate, dejamos escurrir un poco y lo pasamos por fideos de chocolate para hacer el pelo. Dejamos secar sobre una rejilla. Ponemos unos puntitos de chocolate en donde haremos los ojos y pegamos los Lacasitos.  Por último hacemos la boca, como si tuviera cicatrices .



A las de calabaza no le haremos pelo y seguiremos el mismo procedimiento anterior.
A las de fantasma solamente le pondremos los ojos sin Lacasitos y la boca asombrada. Las ponemos también en la rejilla para que se sequen.

Las galletas las metemos en una caja de lata y se conservarán perfectamente varios días.

Espero que os hayan gustado. Y ahora... a disfrutarlas!


lunes, 24 de octubre de 2016

CALABACINES RELLENOS DE VERDURAS

Hacía tiempo que quería hacer unos calabacines rellenos. Pero mucho, mucho, mucho... Desde que hice las berenjenas rellenas de carne (que me chiflan) quise probar con los calabacines. Pero con un relleno diferente. Unas simples verduras les dan a esta receta un 10!
Me he inspirado en una receta de Bruno Oteiza, aunque le he hecho unos poquitos cambios para darle mi toque personal.
El calabacín es una hortaliza baja en calorías pero con una buena cantidad de minerales, vitaminas y fibra, por lo que es bueno introducirla en nuestra dieta y esta forma de cocinarlas es ideal.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

3 calabacines
1 diente de ajo
1 cebolleta no muy grande
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
1 tomate grandecillo
30 gr. de harina
200 ml. de leche evaporada
1 loncha de queso Edam
Pimienta negra recién molida
Aceite de oliva virgen extra
Sal



En primer lugar, lavamos los calabacines, los secamos y los cortamos a la mitad (ya que los míos eran grandes) . Cada una de las partes las cortamos por el medio y nos procedemos a vaciarlos. Para ello utilizaremos un cuchillo y una cuchara sacabolas. Es muy importante vaciar con cuidado para no llegar a la piel. Yo suelo quitar la parte de las semillas que desecho. El resto lo voy poniendo en un bol para utilizar luego en el relleno.



Cocemos la parte exterior en una olla con agua y sal durante 5 minutos. Retiramos y enfriamos en un bol con agua fría. Despues los sacamos con cuidado y los ponemos en un plato con papel absorvente para que escurra toda el agua. Reservamos.

Ahora comenzamos con el sofrito. Picamos el ajo y la cebolleta. Pochamos a fuego medio en una cazuela con un fondo de aceite de oliva virgen extra. Picamos los dos tipos de pimiento, el tomate (al que habremos quitado las semillas) y la carne del calabacín picada. Dejamos que se cocine todo durante 20 minutos a fuego medio-bajo.

Una vez que haya transcurrido el tiempo, echamos la harina poco a poco sobre las verduras con ayuda de un colador. Mezclamos y vertemos la leche evaporada removiendo a la vez. Añadimos pimienta negra recién molida y dejamos que se cocine 10 minutos.

Rellenamos los calabacines y los vamos colocando en una fuente apta para el horno. 
Cortamos la loncha de queso Edam en tiras muy finas y colocamos trocitos encima.
Metemos en el horno a 200ºC(previamente precalentado) durante 10 minutos.



A disfrutar de este rico plato! Probarlos. Repetiréis seguro!!!!!!!




viernes, 14 de octubre de 2016

CONEJO AL VINO BLANCO

Esta receta proviene de la revista COCINA de Lecturas. Es una de mis revistas de cocina favoritas ya que presenta recetas fáciles, ricas y con ingredientes que se pueden encontrar en cualquier mercado o súper al que vayáis.
Aunque parezca una receta sencilla recomiendo que la hagáis porque, además de estar riquísimo el conejo de esta forma, es un plato ligero y gusta a todo el mundo (a mi hija le encanta). Lo he acompañado con arroz en blanco porque al tener salsita... nos gusta echarle una poca por encima. También he añadido un tomate triturado respecto a la receta original, para ligar un poquito la salsa.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

Un conejo de 800 gr troceado
1 pimiento verde
2 zanahorias
2 cebollas pequeñas o 1 grande
4 dientes de ajo
1 tomate triturado
250 gr. de champiñones
150 gr, de guisantes
Perejil
Sal
Pimienta negra recién molida
Aceite de oliva
1 vaso de vino blanco
1/ vaso de agua




En primer lugar, lavamos el pimiento y lo picamos en dados. Pelamos las zanahorias y las picamos en rodajas. Pelamos las cebollas y picamos en trocitos muy menudos.

A continuación, lavamos el conejo, lo secamos con papel de cocina y salpimentamos. Lo doramos en una sartén con un fondo de aceite (no mucho) y retiramos.

Ponemos una cazuela al fuego con el aceite de dorar el conejo. Pelamos los ajos y los machacamos en el mortero. Los agregamos junto con la cebolla, el pimiento y la zanahoria. Salpimentamos, tapamos y dejamos rehogar unos 10 minutos.

Incorporamos el conejo y el vino. Subimos un poco el fuego para que se evapore el alcohol. Añadimos el medio vaso de agua. Tapamos y dejamos cocinar a fuego suave 20 minutos.

Mientras vamos preparando los champiñones. Cortamoss la parte terrosa y los limpiamos con cuidado con un trapo húmedo. Los laminamos y los añadimos a la cazuela junto con los guisantes. Cocinamos otros 20 minutos.

Retiramos el guiso del fuego y dejamos reposar unos minutos. Lo servimos muy caliente con un poco de perejil picado espolvoreado. 
Podéis acompañarlo de patatas fritas, cocidas, puré, arroz en blanco...
Bueniiiiiiiiísimo!!!!



lunes, 26 de septiembre de 2016

ENSALADA DE ARROZ SALVAJE CON VINAGRETA DE MOSTAZA

Nunca me han gustado las ensaladas de arroz, la verdad. Pero cuando probé una de arroz salvaje me gustó, aunque también pensé que podía mejorarla. Y así fue. Mi versión mejoró sustancialmente a aquella que había probado.
El arroz salvaje está compuesto de arroz largo, arroz salvaje ligeramente crujiente y arroz rojo integral. Distintos colores y texturas que lo hacen muy atractivo a la vista y al paladar.
Lo encontraréis como arroz para ensaladas y guarniciones.  Yo compré el de la marca Sos. Me ha encantado. Formará parte de mi despensa.
Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

250 gr. de arroz salvaje
1 lata pequeña de aceitunas negras deshuesadas
1/2 pimiento verde
1/2 pimiento rojo
1/2 cebolleta pequeña
1 lata de atún grande
1 huevo cocido

Para la vinagreta de mostaza:

1 cucharadita de café de mostaza de Dijon
1 cucharada de vinagre de Jerez
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal



Comenzamos hirviendo agua con sal.



Añadimos el arroz y dejamos cocer 20 minutos a fuego medio. Escurrimos y dejamos enfriar.
Mientras, vamos cortando en rodajas las aceitunas negras, picando los dos tipos de pimiento y la cebolleta. Escurrimos la lata de atún del aceite y lo desmigamos.
Cuando el arroz esté frío mezclamos con los anteriores ingredientes y reservamos en la nevera.

Para hacer la vinagreta, mezclamos la mostaza con el vinagre y el aceite. Salamos al gusto de cada uno. Revolvemos bien. Ponemos en un biberón o en una salsera y metemos en la nevera. Así cada uno aliñar la ensalada a su gusto.

Hoy me he esmerado un poco para mejorar la presentación.  Es que viendo vuestras fotos... Aún me queda mucho por aprender.
Espero que os haya gustado y que os animéis a probarla.  La vinagreta de mostaza le da un sabor impresionante!

NOTA:
El huevo cocido no lo mezclo con el resto de ingredientes de la ensalada. Voy añadiendo trocitos según me apetezca. Así el arroz queda más suelto.



sábado, 17 de septiembre de 2016

MILHOJAS DE NATA

Este verano he estado un poquito vaga con el blog. Vuelvo con ganas de publicar recetas que he hecho, con algunas que tengo pendientes por hacer y de visitar vuestros blogs para disfrutar de lo que habéis compartido.
Hoy os presento una receta clásica que es muy fácil de hacer y muy agradecida por los comensales. Perfecta para terminar con un postre cualquier comida: Milhojas de nata.
Para orientarme un poco de las cantidades, tiempo y temperatura del horneado del hojaldre... consulté en la red y me encontré con  una receta de la web www.todosacomer.net
La verdad es que la receta está muy bien explicada y la web me ha gustado. Pasaros a verla, os encantará.
He cambiado las cantidades de la nata, es que nos encanta...

Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos ( para 4 milhojas):

1 plancha de hojaldre
400 ml. de nata para montar
4 cucharadas de azúcar
Azúcar glas para decorar
Un poquito de canela (podéis omitirla en algunas, para el que no le guste. Aunque le da un toque especial)




En primer lugar, precalentamos el horno a 200ºC. 
Desenrollamos la plancha del hojaldre y la estiramos un poco con la ayuda de un rodillo.
La cortamos en 12 rectángulos iguales. Los colocamos, un poco separados, encima del papel sulfurizado que colocaremos en la bandeja del horno.
Los pinchamos un poco con ayuda de un tenedor y le colocamos encima una bandeja de horno que no pese mucho. Así evitamos que el hojaldre suba demasiado.
Lo metemos en el horno y horneamos durante 8 minutos.
Sacamos la bandeja del hono, quitamos la otra bandeja que colocamos encima y le damos la vuelta a los hojaldres. Metemos otra vez en el horno y dejamos 5 minutos hasta que se doren.
Transcurrido este tiempo, los sacamos y los dejamos enfriar sobre una rejilla.


Mientras montamos la nata. A medio montar vamos añadiendo el azúcar poco a poco hasta que esté bien montada. Es muy importante que la nata, el bol y las varillas estén bien fríos.

Cuando los rectángulos de hojaldres estén fríos, los colocamos encima de una tabla y cortamos los bordes para que se aprecien bien las capas del hojaldre.
Metemos la nata montada en una manga pastelera, cogemos un trozo de hojaldre, colocamos un poco de nata, ponemos otro trocito de hojaldre encima presionando un poco para que se extienda la nata en la capa de abajo. Volvemos a poner otro poco de nata y cubrimos con la última capa de hojaldre, presionando como antes. Retiramos el exceso de nata que salga por los lados con la ayuda de una espátula. 


Espolvoreamos con azúcar glas con la ayuda de un colador. Si queremos espolvoreamos un poquito de canela.

Seguimos el mismo procedimiento para hacer las tres milhojas restantes.

Un postre tradicional, fácil, rico y económico. Qué lo distrutéis!!!!



lunes, 20 de junio de 2016

CASTAÑETA EN SALSA DE TOMATE

Hola! Hoy os presento un rico plato de pescado: Castañeta en salsa de tomate.
Muchos pensaréis que clase de pescado es. En Galicia es como lo llamamos. Se le conoce también en otras partes del país con el nombre de palometa negra o japuta (éste último me parece muy particular, la verdad).
Su cuerpo es ancho y aplastado y su piel gris oscura y brillante.
Además es un pescado con unas propiedades nutricionales excelentes y económico.

Bueno, vamos con la receta. Necesitaremos:

1 Castañeta (pelada) de 1 kilo más o menos
2 dientes de ajo
1 rama de perejil
Sal
Harina para rebozar

Para la salsa de tomate:
1 kilo y 1/2 de tomates bien maduritos (yo usé de rama)
1 cebolla
Aceite de oliva
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar


Comenzamos con la salsa de tomate. Echamos en una cazuela un fondo de aceite de oliva. Cortamos la cebolla muy menuda y la sofreímos un poco.
Mientras vamos pelando los tomates y los cortamos también en cuadraditos pequeños. Los añadimos a la cazuela, echamos una cucharadita de sal y una de azúcar (ésta última es para eliminar la acidez del tomate). Mezclamos bien, bajamos el fuego y la dejaremos hacer 1 hora más o menos a fuego lento. De vez en cuando la revolvemos.

Mientras se hace la salsa de tomate vamos con la castañeta. Cuando la compremos le pedimos al pescadero que nos la corte en toros o rodajas de más o menos 1.5 cm. de grosor.
Cogemos un mortero y añadimos una cucharadita de sal, 2 dientes de ajo en láminas y las hojas de una ramita de perejil. Machacamos bien todo y adobamos con esta mezcla todos los toros por delante y por detrás (previamente lavados y secados con papel de cocina). Dejamos que cojan sabor.

A continuación, enharinamos los toros de la castañeta en harina (eliminando bien el exceso) y los doramos en una sartén un poco por cada lado. No los queremos freir, si no se nos quedará el pescado seco, se terminarán de hacer en la salsa de tomate.

Pasamos la salsa de tomate por un pasapurés para que quede más compacta (sin tantos trocitos) y añadimos la castañeta, meneamos la cazuela y dejamos hacer 5 minutos.

Acompañamos con unas patatas fritas redondas. Un plato buenísimo, completo y que gusta tanto a niños como a mayores.
Probarlo!!!